miércoles 24 de junio de 2009

¿QUÉ ES EL PROCESO DE BOLONIA Y COMO PUEDE AFECTAR A LOS ESTUDIANTES?

La Universidad está en un proceso de reforma de sus titulaciones y planes de estudio que se conoce como “proceso de Bolonia”. Recibe ese nombre de la ciudad italiana en la que se firmaron los acuerdos para la creación del Espacio Europeo de Educación Superior entre los ministros de educación de 29 países de Europa. Su finalidad consiste en favorecer la competitividad de la universidad, el intercambio de titulaciones y la movilidad de estudiantes y profesorado a través de la creación de un espacio europeo universitario en el que las carreras tengan un valor común.

¿Cómo afectará “Bolonia” a nuestros estudiantes?
En primer lugar, la estructura de los estudios universitarios va a cambiar, desaparecerán las actuales Diplomaturas (carreras de 3 años) y Licenciaturas (5 años) y aparecerán los títulos de GRADO (de carácter general y de 4 años de duración, algunos más). Además del GRADO, existirán dos niveles más: MASTER (de especialización y que durarán entre 1 y 2 años) y DOCTORADO (3-4 años). También cambiarán los planes de estudio de las carreras, es decir, su contenido, e incluso, en algunos casos, hasta su denominación. Desaparecerán carreras y se crearán otras nuevas. En el curso 2010-2011 se dejarán de ofertar las “viejas” titulaciones y sólo se podrán ofertar los nuevos Grados.
Otro aspecto que “Bolonia” quiere favorecer es la movilidad de los estudiantes y del profesorado dentro de ese espacio de educación superior europeo. No obstante la falta de unos contenidos de base común en las carreras puede dificultar esta movilidad.
También se pretenden sustituir las clases magistrales por un modelo metodológico basado en las nuevas tecnologías, clases prácticas y trabajo en equipo. Aunque esto estará por ver.

Críticas al proceso de Bolonia
Un aspecto controvertido es el de la financiación, pues se pretende que la financiación privada (empresas) y propia (aumento de las tasas) vaya sustituyendo a la pública (del estado). Este aspecto provoca las críticas del movimiento “antibolonia” referidas a la mercantilización de la enseñanza y al aumento del precio de las carreras.
Otro aspecto polémico es también el de las becas-préstamo (o préstamos renta universidad). Desde Bolonia se plantea esta posibilidad para evitar fraudes y, a su vez, para hacer conscientes a los estudiantes del coste de su educación. No obstante este tipo de becas-préstamo afectará especialmente a aquellos estudiantes de familias con ingresos más bajos, pues tendrán que devolverlas, aunque en un plazo máximo de 15 años. El gobierno se ha comprometido a ofrecer becas convencionales para los estudiantes de los Grados y las becas-préstamo, junto con las anteriores, destinarlas para el nivel de Máster.

Cambios en la Selectividad
La entrada en vigor de la reforma universitaria, implica además una nueva Selectividad que se pondrá en marcha el próximo curso escolar. Tendrá dos partes, una general obligatoria (con 4 exámenes) y otra específica voluntaria (de materias relacionadas con la carrera universitaria que se desea realizar) para mejorar la nota. Las Universidades darán más o menos valor a las materias de modalidad según su conexión con cada uno de los títulos de Grado. Los estudiantes tendrán que conocer esos "parámetros de ponderación" a la hora de elegir las materias de modalidad y las optativas. En el blog de EL ORIENTA PONIENTE he creado una entrada informando sobre este aspecto de cara al curso próximo.

domingo 21 de junio de 2009

EL APRENDIZAJE DE LA RESPONSABILIDAD, PAPEL DE LA FAMILIA

¿Qué es la responsabilidad?
En muchas ocasiones oímos que tal o cual persona no es responsable, incluso escuchamos que los jóvenes son poco o nada responsables. Se dice que alguien no es responsable cuando no cumple o se le olvidan sus obligaciones, cuando tiene comportamientos arriesgados o antisociales, cuando no asume las consecuencias de lo que hace y le echa la culpa a otras personas. Es claro que uno de los objetivos de la educación familiar y escolar es conseguir que los hijos y estudiantes sean personas responsables y que se comporten con arreglo a esta cualidad. Vamos a comenzar tratando de definir la responsabilidad a través de una serie de categorías o niveles que nos faciliten su enseñanza.
La responsabilidad es un valor que tiene varios niveles de significación. Uno, es una cualidad propia de una persona cuidadosa y atenta en lo que hace o decide; dos, está relacionada con el respeto a los derechos y sentimientos de los demás; tres, un comportamiento responsable es propio de alguien que ayuda a los demás; cuatro, es propio de una persona que actúa con autonomía y libertad; cinco, una persona responsable reconoce y acepta las consecuencias de un hecho realizado libremente.

¿Cómo se aprende a ser responsables?
Esta cualidad o valor, con la que no se nace, tiene que ser un objetivo fundamental a conseguir con los adolescentes y jóvenes principalmente en el ámbito familiar y, también, en el escolar. Se trata, por consiguiente, de crear un ambiente en la casa y en la escuela que les enseñe a decidir de forma adecuada, teniendo en cuenta diferentes alternativas y valorando con antelación las consecuencias de sus decisiones; de hacerles conscientes de la existencia de los demás y de sus necesidades; de conseguir que sean atentos y cuidadosos en lo que hacen; y, por último, a sentirse responsables de lo que hacen.
Esta cualidad no se consigue de forma instantánea al cumplir una edad, sino que se adquiere de forma progresiva a través de un proceso. Se comienza como un juego imitando a los padres y poco a poco se van adquiriendo mayores responsabilidades. No podemos pedirle a un chico o a una chica que sean responsables porque ya tienen edad si desde pequeños no hemos ido dándoles responsabilidades y haciéndoles ver las consecuencias de sus actos. Son los padres los que administran no sólo los derechos sino también las responsabilidades de los hijos: “Has cumplido un año más y te vamos a ampliar el tiempo para salir, pero tendrás también que sacar la basura...”.
El papel de los padres consistirá en establecer las normas y obligaciones de los hijos; animarles y ayudarles a cumplirlas; reconocer y valorar sus aciertos; y establecer consecuencias negativas (castigos) si no las cumplen. No será aconsejable hacer las cosas por ellos porque no las hacen bien o por lástima; exigir las obligaciones un día sí y otro no; recordarles muchas veces lo que tienen que hacer; o que no cumplan con las obligaciones y que no pase nada. Por consiguiente, las responsabilidades han de estar claras y el comportamiento de los padres ha de ser coherente.

¿Qué responsabilidades u obligaciones son propias de los adolescentes?
Las obligaciones de los adolescentes estarán relacionadas con los horarios de entrar y salir; con el uso de la televisión, el ordenador o la pley; con el estudio en casa y con la asistencia al instituto; y con la colaboración en las tareas del hogar; entre otras. No existen responsabilidades diferentes para chicos o para chicas. Es importante que ambos aprendan a colaborar en las tareas del hogar: a poner y recoger la mesa, a lavar los platos, a hacer de comer, a limpiar la casa, a poner la lavadora, a tender... El aprendizaje de estas actividades dependerá de la edad, pero no tienen por qué estar asociadas a ser hombre o mujer.
Puede ser recomendable poner por escrito las obligaciones de los diferentes miembros de la familia en un lugar bien visible para que sirva de recordatorio a todos. Tienen que estar bien explicadas para que no haya dudas sobre quién, cómo o cuándo hay que realizarlas. Hay que establecer también las consecuencias positivas y negativas que tendrá el cumplimiento de las responsabilidades.
Finalmente, los padres tienen que darle a sus hijos e hijas la oportunidad de ser responsables, porque conforme vayan siéndolo, van a adquirir mayor confianza en sí mismos y esto les animará en su proceso de hacerse personas responsables.

miércoles 27 de mayo de 2009

PROYECTO JEREZ: Programa de visitas de orientación profesional

Los días 25, 26 y 27 hemos realizado un programa de visitas a Jerez de la Frontera para conocer el entorno productivo de una zona diferente a la nuestra. Al mismo tiempo hemos conocido museos y monumentos artísticos de esa ciudad. Este proyecto lo hemos realizado junto al instituto jerezano de Guadalcacín que ha sido nuestro anfitrión. Los estudiantes participantes han sido los integrantes de los grupos de diversificación de 3º y 4º de la ESO.
Nos hemos alojado en el Albergue juvenil.

jerez_viaje

Hemos visitado empresas: una bodega, representativa de una industria tradicional en la ciudad; y la fábrica de cemento de Holcim para conocer un proceso de producción.
También hemos visitado la Escuela de Hostelería y comido allí.

Hemos visitado los monumentos más representativos de la ciudad: la catedral, la iglesia de San Miguel y el recinto del Alcázar. También hemos visitado el museo del Tiempo, con una impresionante colección de relojes.

Hemos acudido al estadio de fútbol del Jerez Deportivo, que está a punto de ascender a primera división, para ver un entrenamiento y el Circuito de Velocidad, en el que estaban corriendo motos.

Por último, hemos visitado la zona de ocio de Area Sur y el centro comercial de la ciudad.

domingo 24 de mayo de 2009

JORNADAS DE ORIENTACIÓN EN SECUNDARIA: Comunicación sobre el Proyecto ACABES

El día 21 de Mayo han tenido lugar las Jornadas Provinciales que todos los años se organizan para los orientadores y orientadoras de Secundaria. En estas jornadas hemos presentado una comunicación sobre las actuaciones del Proyecto ACABES que desarrollamos en nuestro centro y en colaboración con el colegio de Primaria Carlos V.

La presentación utilizada como guión para la comunicación se puede encontrar en el siguiente enlace: "Proyecto ACABES, entre Sísifo y Amaltea".
Esta semana también se ha publicado un reportaje en el diario SUR sobre las actividades de orientación que se desarrollan en nuestro centro.

AULA ABIERTA: Una de las actividades del Proyecto ACABES

AULA ABIERTA es un programa que hemos desarrollado este curso en el instituto dentro del Proyecto ACABES (Acción Contra el Absentismo Escolar). Ha estado dirigido al alumnado absentista y expulsado del centro. Las actividades del programa son las siguientes:


A) ATENCIÓN AL ALUMNADO EXPULSADO:
- Se le hace reflexionar sobre los comportamientos que han dado lugar a la expulsión y se le ayuda a encontrar una conducta alternativa.
- Se les imparte sesiones de habilidades sociales centradas en aquellos aspectos en los que manifiestan carencias: autocontrol, previsión de consecuencias, empatía...
- Se les ayuda con las tareas escolares para evitar su distanciamiento académico y para favorecer su mejora escolar.
- También se recibe al alumnado absentista que viene después de bastante tiempo de ausencia (generalmente a instancia de los Servicios Sociales) y se le ayuda a aclimatarse otra vez al instituto.
Estas actividades se desarrollan todos los días lectivos de la semana de 9,30 a 11,30 horas. La valoración que realizamos de esta tarea es muy positiva, pues se consigue que muchos alumnos y alumnas no desenganchen del aprendizaje escolar durante el periodo de expulsión. Algunos estudiantes responden de forma muy positiva a esta actuación y observamos que aprovechan y se esfuerzan cuando están aquí. Es positivo también hacerles reflexionar y encontrar conductas alternativas a las que han originado su expulsión.

B) TALLERES:
Este curso hemos desarrollado dos talleres: uno de Manualidades y otro de Huerto Escolar. Se realizan en horario de 12 a 14 horas y está dirigido al alumnado del Plan de Compensación. Se imparten talleres para 1º y para 2º de ESO. En ellos participan un máximo de 5 ó 6 alumnos o alumnas por taller y nivel educativo.
En Manualidades se han realizado actividades como: figuras de fieltro, marcos para fotos con material reciclado, marquetería, espejos decorados, figuras en pasta de papel, etc.
En Huerto Escolar se ha construido un invernadero y acondicionado un espacio para huerto escolar. Se han plantado hortalizas, flores y plantas aromáticas.

Los chicos y chicas de los talleres se encuentran realmente motivados en la realización de las tareas propias de los talleres y aumenta su autoestima con la calidad de sus producciones. Éstas se han expuesto en el centro.

Las actividades de AULA ABIERTA ayudan a que determinados chicos y chicas de nuestro centro se integren mejor en el mismo, encuentren reconocimiento a sus habilidades y atención especializada para sus dificultades de integración escolar.

miércoles 8 de abril de 2009

AUTORIDAD Y OBEDIENCIA, CADA COSA EN SU SITIO

En ocasiones, algunos estudiantes se muestran ofendidos ante el profesorado y le espetan: “Pero tú quién eres para mandarme a mí”, y a veces prosiguen diciendo “A mí no me mandan ni mis padres…”. En estas situaciones llegamos a un momento de colapso educativo. ¿Qué se puede hacer después de esto? ¿Quién y cómo le puede hacer comprender a este chico o chica que está equivocado?

Esta situación es reflejo de la falta de autoridad que existe en algunas familias en las que no se sabe bien quién “manda”. Cuando eso ocurre mandan los niños y, no habría nada que objetar, si tuviésemos claro que ellos y ellas tienen la madurez suficiente para tomar “buenas decisiones” y para actuar de forma conveniente. Lo que sabemos es que no siempre es así, más aún, la mayoría no tienen aún como referente de sus actos lo que deben hacer sino lo que desean hacer.

Por consiguiente, hay que tener claro que quiénes mandan en la familia deben ser los padres y en la escuela el profesorado. Y esto las personas adultas deberíamos explicárselo muy bien a nuestros adolescentes y jóvenes. Sin aceptar la autoridad educativa del profesorado o de los padres será muy difícil que los niños, niñas y adolescentes aprendan conocimientos y sean personas educadas. Aunque sin confundir autoridad con autoritarismo ni obediencia con sumisión. Cada cosa en su sitio.

domingo 5 de abril de 2009

LA IMPORTANCIA DEL TRABAJO DIARIO, EL VALOR DEL ESFUERZO

El esfuerzo es un valor que se aprende
Algunos padres y madres hacen pública su frustración cuando sus hijos no quieren estudiar y la expresan con frases como estas: “Le digo que se ponga a estudiar y no quiere”, “No quiere venir al instituto”, “Es que no le gusta estudiar”, “No le quiero exigir, la vida está muy mala…”, etc. Inmediatamente realizan la pregunta del millón: “¿Qué podemos hacer?” Desde nuestro punto de vista, es fundamental que cada familia y la sociedad en general reflexionemos sobre lo que se les debe pedir a los adolescentes y jóvenes cuando están en edad escolar. ¿Estamos pidiendo demasiado a los jóvenes o los estamos sobreprotegiendo en exceso? La respuesta a esta pregunta se puede realizar desde la particularidad de cada familia, aunque también podemos hacerlo desde un punto de vista general. En el instituto nos preocupa cada vez más la actitud que muchos chicos y chicas tienen de rechazo al trabajo diario no asumiendo las responsabilidades derivadas de su condición de estudiantes.
Si echamos un vistazo atrás estaremos de acuerdo que en generaciones anteriores la adolescencia finalizaba rápidamente, para muchos a los 12 ó 14 años o antes, edad en la que comenzaban su trayectoria laboral. Ahora la adolescencia, como etapa en la que el individuo no ha asumido responsabilidades como un adulto, se extiende algo más allá de la treintena. ¿Qué debemos exigirles a los jóvenes que hagan durante este tiempo de transición hacia la vida adulta? La sociedad tiene establecido ese tiempo como un periodo de formación para que nuestros jóvenes se preparen para desempeñar una profesión, para ser buenos ciudadanos y para tener cultura. Desde nuestro punto de vista, exigir esto a nuestros jóvenes no solamente es bueno sino que es lo mejor que podemos hacer por ellos. Si no se hace así, corremos el riesgo de que desperdicien esa oportunidad y, tal vez, no encuentren otra en el futuro. Por consiguiente, lo mejor que los padres y madres pueden hacer por sus hijos e hijas en edad escolar es exigirles que se esfuercen en el estudio y que consigan la mayor preparación posible.
Es verdad que en la sociedad en la que vivimos se produce un fenómeno contradictorio respecto a la valoración del esfuerzo. Nos bombardean continuamente con publicidad que valora la facilidad para consumir y para obtener más productos, desde comprar un coche, sacarse el graduado, ganar dinero, aprender inglés, etc., todo se puede conseguir fácilmente.
Desde la óptica de la sociedad de consumo, el conseguir las cosas con esfuerzo es algo reservado para los tontos que no saben aprovechar las facilidades que el mercado les proporciona. Estos ejemplos perjudican una valoración social positiva del trabajo y del esfuerzo, aunque en el mundo real sepamos que tanta facilidad es un espejismo falso. Los padres y madres conocen el esfuerzo que cuesta salir adelante día tras día y el valor que el trabajo y la preparación tienen para tener una vida mejor.
El esfuerzo no es un “don” con el que se nace sino que es un valor o una actitud que se aprende. Y este aprendizaje se realiza fundamentalmente –aunque no solo- en el ámbito familiar y desde que se nace. Por ello, pensamos que nuestros adolescentes y jóvenes tienen que aprender el valor del esfuerzo desde pequeñitos exigiendo de ellos responsabilidades y obligaciones en función de su edad. Vamos a tratar de profundizar sobre el esfuerzo en un intento de que nos sirva para obtener medidas que nos ayuden para la educación de los hijos e hijas.

Esfuerzo: voluntad y motivación
Para profundizar en el esfuerzo tenemos que analizar los conceptos de voluntad y de motivación. La voluntad se define como la intención o el ánimo de hacer algo por uno mismo, sin impulso externo que obligue a ello. Y la motivación como el motivo o la causa para realizar una acción. En torno a la voluntad podemos señalar una constelación de cualidades o hábitos que bien desarrollados contribuyen a su desarrollo y fortaleza. Estos seis se consideran claves:

- Hábitos para el trabajo escolar: entrenamiento y automatización de los procedimientos imprescindibles para abordar los aprendizajes escolares.
- Responsabilidad para asumir sus obligaciones y el resultado de sus acciones.
- Disciplina para cumplir con las normas establecidas por la familia y por la colectividad.
- Respeto a la autoridad de padres y de profesores así como aprender a tolerar la frustración.
- Exigencia consigo mismo para hacer las tareas bien, tener sentido del deber y aprender a planificarse para afrontar los retos y desafíos importantes.
- Dominio de sí mismo, control del mal humor, de la impaciencia, de los impulsos; aprender a ser constante y a saber esperar para obtener una recompensa a largo plazo.

La motivación proporciona una dirección al esfuerzo. Estar motivado significa tener una causa o un motivo para actuar. Los motivos pueden residir en el interior de las personas (es algo interno lo que impulsa a actuar), como por ejemplo las ganas de saber más; o pueden ser externos, por ejemplo sacar una buena nota o no fracasar. Los motivos que un estudiante tiene para efectuar un esfuerzo son variados y dependen de la experiencia vivida como alumnos o alumnas en el sistema educativo y de su ámbito socio-familiar. Hay estudiantes orientados al éxito que se esfuerzan por conseguir las mejores notas; otros lo hacen para no fracasar, por miedo a obtener un suspenso o también suprimen el miedo al fracaso evitando el esfuerzo.
En resumen, el valor del esfuerzo se adquiere durante un proceso que está intimamente relacionado con la educación y el crecimiento de la persona. Este proceso personal está influido por las actuaciones provenientes del medio familiar y social. Si queremos, como padres y madres, contribuir a su desarrollo se puede comenzar ayudándoles a conseguir esas cualidades que constituyen la base de la voluntad hasta convertirlas en hábitos y rutinas del comportamiento y la vida de los hijos e hijas. Al mismo tiempo, hay que ayudarles a tener un motivo para dirigir y mantener el esfuerzo. Un soporte para la voluntad. Si este motivo es interno, obedece a impulsos relacionados con el conocimiento y con la competencia personal más que con la competitividad de la nota o de los demás, será mejor para ellos y ellas. Sufrirán menos y se esforzarán mejor.

domingo 29 de marzo de 2009

VISITA A LOS CICLOS FORMATIVOS DE OTROS INSTITUTOS


Esta semana hemos visitado los institutos Virgen de la Esperanza y Mediterráneo de La Línea de la Concepción. Estos centros son los que más ciclos formativos tienen de la localidad. El miércoles fuimos al primer centro y el jueves al segundo. Fuimos recibidos por los orientadores de ambos centros que nos acompañaron durante la visita y nos explicaron la oferta educativa de cada uno de ellos. Al instituo Virgen de la Esperanza asistieron 24 estudiantes y al Mediterráneo 32. Fueron acompañados por el orientdor del instituto.

Durante la visita conocimos las instalaciones del centro, especialmente los talleres de cada ciclo formativo, nos dieron explicaciones sobre los materiales y recursos de que disponen y, en algunas ocasiones nos pusieron un power-point explicativo.

Visitamos los ciclos de Soldadura, Electricidad, Carpintería, Mecanizado, Electrónica y Mecanica del Virgen de la Esperanza. Y los de Informática, Gestión Administrativa y Operador de proceso en planta química del Mediterráneo.


Los alumnos y alumnas pusieron un gran interés durante las visitas.


PF21: LOS PROBLEMAS DE CONDUCTA EN LA ADOLESCENCIA

En la última quincena, dentro del Plan Familia21, hemos recibido la visita del maestro y psicólogo Enrique Emberley para tratar el tema de los problemas de conducta de los hijos e hijas. El tema ha resultado de gran interés y suscitado un animado debate. Se ha celebrado en el instituto por la tarde y en el colegio Carlos V por la mañana. Paqui Arenas, del grupo del Mar de Poniente, ha realizado un resumen de la charla que exponemos a continuación:

"Tenemos que aprender a sobrevivir con la adolescencia. Los padres no entienden a los hijos y los hijos tampoco entienden a los padres.
La adolescencia es un fenómeno reciente. Tanto nuestros abuelos como nuestros padres, tuvieron una adolescencia muy distinta a la de hoy.
Hoy día la adolescencia es de extensión progresiva, antes era más tardía y duraba menos tiempo, esto es debido a muchos factores que han cambiado dentro de nuestra sociedad.
Ha tenido mucha influencia en este cambio la revolución tecnológica, la dificultad que encuentran nuestros hijos para independizarse, así también como las distintas estructuras familiares que en estos momentos nos podemos encontrar (matrimonios homosexuales, padres o madres solteros o separados etc.).
Otro factor a destacar es la incorporación de la mujer al mundo laboral, tanto la madre como el padre están tan cansados que no discuten con los hijos, esto nos lleva a pensar que para educar a nuestros hijos hay que enfrentarnos a ellos, queremos decir no, pero decimos sí.
Las drogas también juegan un papel importantísimo en la adolescencia, así como la permisividad social (acoso escolar, botellón).
La infravaloración del esfuerzo y la inmediatez (aquí y ahora), también supone un problema, al igual que la baja tolerancia a la frustración tanto en padres como en hijos es decir como no tenemos frustraciones no podemos tolerar cualquier negativa,
No se desarrolla la demora de la gratificación, (hay que dar el regalo o premio cuando corresponda).
Los adolescentes, están atados a la moda, la consola, el movil, la publicidad, el grupo de amigos etc.
La adolescencia implica época de cambios, marca el final de la infancia y el principio de la juventud.
Esta también esta marcada por la influencia de periodo infantil.
Existe también una transición entre la madurez del niño, y la madurez del adulto.
Hay que tener en cuenta el proceso de maduración personal.
En la adolescencia nos podemos encontrar con tres fases:
Adolescencia temprana: entre 10 y 13 años, en esta fase, los adolescentes, tienen un pensamiento concreto y unos fines inmediatos.
Comienza la separación con los padres, la actitud rebelde, mal genio, rabietas etc.
Sus amistades suelen ser del mismo sexo, tienen trastornos emocionales y comienzan a preocuparse por su aspecto físico.
Adolescencia media: entre 14 y 16 años, esta es la fase en que el adolescente marca .más la separación con sus padres.Sus amistades son más selectas, las actividades la realizan a nivel de grupo o pareja. Los pensamientos son más abstractos. Y tienden a idealizar todo.
Adolescencia tardía: entre 17 y 19,
En esta fase buscan las relaciones más estables, suelen iniciar sus primeras relaciones sexuales y logran su identidad personal. Tienen mayor nivel de compromiso y capacidad de abstracción.
Piensan en sus planes futuros. Los enfrentamientos con sus padres son menores y vuelven a tener las relaciones con la familia.
Los adolescentes tienen un rechazo a su familia, este rechazo es una autodefensa de su nueva identidad. Luchan contra la infantilización y es cuando más conflictos familiares tienen, por estudios, tareas de casa, dinero, horarios, forma de vestir, amistades etc.
En la adolescencia se empieza a tener cambios con respecto a la familia, ya no se necesita la misma atención ni cuidados que en la infancia, deciden sobre el tipo de ropa que quieren sin consultar a los padres, se preocupan más por su aspecto físico, usan maquillaje, le preocupa su actividad sexual y las medidas anticonceptivas, pasan más tiempo libre sin el control paterno, tienen cambios repentinos de humor, irritaciones inexplicables, disputas musicales, constantes comparaciones de su familia con otras,ect.
Ante todo esto que hemos visto con respecto a la adolescencia los padres tienen que decidir actuar, para ello se debe tener en cuenta que el adolescente no es tu enemigo, sino tu hijo, es importante la reorganización de las relaciones, aceptar los conflictos, superar los conflictos triviales y afrontar los conflictos importantes. Hay que aceptar el cambio (imagen, rol), establecer un clima familiar de seguridad, confianza y estabilidad. Se revisarán los proyectos familiares, y se tendrán en cuenta todas las opiniones.
Muy importante es tener consistencia y firmeza a las relaciones pero también flexibilidad, diálogo y afecto. "
La charla tendrá una segunda parte durante el mes de Abril.

viernes 20 de marzo de 2009

ACTIVIDADES DEL PROGRAMA DE ALUMNADO AYUDANTE

Los estudiantes del programa de alumnado ayudante van a comenzar un curso sobre "Alimentación sana y prevención de trastornos de conductas alimenticias". Este curso se desarrollará en los recreos de los lunes y miércoles durante las dos semanas que restan para la finalización del segundo trimestre del curso escolar. Será impartido por la enfermera del programa Forma-Joven, Teresa Ledesma y tendrá lugar en la sala de reuniones del Departamento de Orientación.


Un alumno y una alumna del centro (Marta y Olmo) asistirán durante el mes de Abril a unas Jornadas provinciales para Mediadores en Salud que se desarrollarán en Albergue de Algeciras. Las jornadas se centrarán en el tema de la educación afectivo-sexual y están organizadas dentro del programa Forma-Joven.

Los miércoles durante el periodo del recreo el alumnado ayudante mantendrá abierto el local de que disponen en el edificio nuevo del instituto. Aquí puede acudir el alumnado para hablar con los mediadores y mediadoras, para recoger folletos de temas de salud de su interés y para demandar ayuda o información sobre estos temas.

Esta semana ha aparecido una noticia en el diario Europa Sur sobre las actividades que realizamos en el centro de mediación en salud. A raíz de la misma, fuimos invitados a exponer esta experiencia en la televisión local.